La Polítca de Diakonia

El fundamento teológico

El núcleo del mensaje de Cristo consiste en el amor de Dios para todas las personas y en la misión de la persona de amar a su prójimo. Las palabras claves en los evangelios son: libertad, responsabilidad, justicia, reconciliación y paz. Partiendo de estos conceptos, Cristo nos ha dado la misión de obrar en este mundo, siendo éste, el punto de partida del trabajo de Diakonia.

Diakonia comparte la convicción cristiana de que todas las personas independientemente de su raza, sexo o religión son criaturas creadas con igual valor. El servicio desinteresado a las personas es una consecuencia de la fe en Cristo.

La palabra Diakonia es de origen griego y significa cuidado o servicio. Cuando el concepto aparece por primera vez, en el contexto de la historia de las comunidades cristianas primitivas, - esto ocurre en los Hechos de los apóstoles - se usa para describir la necesidad de orden entre carencia y abundancia, la lucha por la justicia entre las personas en torno a las riquezas de la creación, es el primer punto del programa de Diakonia: todo servicio empieza con captar la necesidad y percibir los recursos para fomentar el balance y el orden de un mundo amenazado.

Jesús cuestiona las estructuras de poder considerándolas como opresoras de la persona y él se dirige directamente a aquellos que tienen baja o ninguna oportunidad en la sociedad. Nosotros como cristianos debemos seguir su ejemplo. Por eso Diakonia trabaja para una sociedad más justa tanto en un plano particular como en un plano global.

La paz es usada en la Biblia como un concepto que expresa las relaciones que tiene la persona con Dios y con sus semejantes. Según el Sermón del monte, el cristiano tiene la obligación de ser un mensajero de paz. Paz, en su significado bíblico, consiste en la vida en armonía con la creación de Dios.

Con esto como punto de partida, la misión de Diakonia es la de apoyar la actividad creadora de paz, a través de contribuir a la reconciliación y sanidad, el trabajo que alude a la prevención de conflictos y las causas de la violencia. En concreto, significa dar apoyo a las personas que han sido afectadas por diferentes formas de violencia y cambiar las estructuras que causan guerras y violencia.
Fuente: Política 1998

Derechos humanos

Diakonia trabaja para que todas las personas independientemente de su raza, sexo o religión puedan disfrutar de sus derechos humanos, tal como está prescrito en la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y en otras convenciones. Lo anterior incluye derechos económicos, políticos, sociales y culturales.

El estado debe garantizar que las funciones básicas de la sociedad se cumplan y que los ciudadanos puedan a través de sus representantes electos influir para que las estructuras municipales y estatales respondan a las necesidades existentes.

Una parte importante del trabajo por la promoción de los derechos humanos consiste en apoyar a los grupos étnicos oprimidos, tal como está establecido en diferentes convenciones de las Naciones Unidas. Dentro de los grupos étnicos oprimidos caben por ejemplo las grandes poblaciones indígenas de América Latina, los bosquimanos de Sudáfrica y los diferentes grupos minoritarios de grandes países asiáticos. Este trabajo incluye en parte el apoyo para el fortalecimiento de las organizaciones y la concientización en el ámbito local y regional, y por otro los aportes de información y el trabajo de cabildeo que se hace en el ámbito nacional e internacional, para llamar la atención sobre la situación de estos grupos.
Fuente: Política 1998

Democracia

Diakonia considera como su misión, la de trabajar para profundizar la democracia, tanto en su sentido formal como en el de una cultura de valores que se deben compenetrar en toda la sociedad.

Diakonia enfatiza en el trabajo participativo local en el proceso de desarrollo y un compromiso popular para una solidaridad y justicia global. En este trabajo se incluye la defensa de la identidad cultural, el establecimiento de la autoconciencia de las personas y su comprensión por el mundo.

Diakonia prioriza el trabajo encaminado a fortalecer la identidad y la autoestima de las personas. En inglés, el concepto más comúnmente usado es “empowerment” y significa fortalecer la autoestima y el compromiso de las personas para mejorar su propia situación: desde abajo es donde se construye la democracia. En este trabajo, tanto las organizaciones como las iglesias juegan un importante papel, especialmente cuando se trata de animar la participación activa de la gente en los procesos de democratización, tales como el trabajo de defensa y promoción de los derechos humanos y los proyectos de desarrollo. Diakonia también quiere apoyar los órganos eclesiales que toman parte activa en el trabajo social y que al mismo tiempo profundizan la relación de las personas con la fe.
Fuente: Política 1998

Igualdad de Género

Diakonia comparte la convicción cristiana que todas las personas tienen el mismo valor, independientemente del color del piel, sexo o religión. Solamente mediante participación conjunta de hombres y mujeres se puede crear una cultura democrática. Por esta razón, Diakonia tiene el objetivo de fortalecer la dignidad, la capacidad y la posibilidad de participar en los procesos de decisiones tanto de hombres como de mujeres. Sin embargo, es esencial prestar especial atención a las necesidades de las mujeres, por la desigualdad de género existente en el mundo hoy en día. Este trabajo en sí no se puede hacer aisladamente, sino que es una parte natural de todo el trabajo de Diakonia.

El orden patriarcal es la razón principal de la opresión y discriminación de las mujeres alrededor del mundo. La mayoría de las sociedades y organizaciones son caracterizadas por estructuras y normas creadas por hombres. Este es el patriarcado, un orden social en el cual se ha institucionalizado el poder de los hombres sobre las mujeres, en lo económico, lo político, en el hogar y en las relaciones heterosexuales. Ello da a unos pocos hombres poder y autoridad en la sociedad, mientras que las mujeres tienen una posición subordinada. En la sociedad patriarcal se considera que la mujer tiene menos valor y es inferior al hombre, lo que lleva a la discriminación y a la opresión. Los valores patriarcales penetran la cultura, la religión y las tradiciones, que a su vez mantienen y afirman la subordinación de la mujer.

Debemos respetar las diferentes culturas así como las diferentes religiones y tradiciones que forman parte de éstas. Al mismo tiempo los derechos humanos son universales, de validez general e inviolable. En el caso que una cultura y sus tradiciones violen los derechos fundamentales de las mujeres, esto no puede ser aceptable. La violencia contra las mujeres forma parte del sistema patriarcal y se convierte, con frecuencia, en una herramienta eficiente para mantener la sumisión de la mujer por el hombre. Cuando hombres y mujeres desafían las tradiciones y tratan de cambiarlas, muchas veces se enfrentan a una resistencia violenta.
Fuente: Política de Igualdad de Género 2002

Justicia económica

Para hacer posible la participación de los más pobres y que estos influyan en el desarrollo de la sociedad, deben ser suplidas ciertas necesidades básicas ya que sin suficiente alimentación, buena salud y educación básica es muy difícil para las personas comprometerse con la sociedad.

Diakonia considera que la lucha contra la pobreza debe orientarse sobre todo al combate de sus causas, en vez de sus síntomas. Por esto Diakonia prioriza el trabajo de organización y educación. Sin embargo en situaciones de emergencia es importante que la ayuda sea suministrada rápidamente a los necesitados; estos aportes deben organizarse de forma tal que ellos fomenten efectos para un desarrollo a largo plazo y que los mismos destinatarios tomen parte activa en la planificación y en la ejecución del aporte.

La lucha efectiva contra la pobreza puede a veces hacerse a través de proyectos generadores de ingresos hechos en el ámbito local. Tales proyectos pueden recibir apoyo de Diakonia con la condición de que ellos también busquen crear un desarrollo independiente y democrático. En cada proyecto generador de ingresos debe incluirse elementos de capacitación, para que se establezca un conocimiento local. El proceso de organización del desarrollo del proyecto debe también fomentar una visión democrática.

Diakonia también brinda apoyo tanto a organizaciones que trabajan para democratizar estructuras e instituciones económicas, nacionales e internacionales como a las que trabajan para que los recursos del mundo sean repartidos en una forma más justa. Diakonia participa, en parte a través del apoyo a contrapartes en el Sur; en parte a través de diferentes redes suecas y europeas, en el trabajo de analizar los efectos de la globalización y los ajustes económicos en los procesos de desarrollo y democracia en el ámbito local y nacional.

Diakonia trabaja para que las deudas de los países pobres puedan condonarse hasta un nivel razonable, para que de esta forma los limitados recursos presupuestarios puedan ser destinados a un desarrollo social y económico. Diakonia labora también para que se hagan mayores aportes dentro del sector social, de manera que las necesidades básicas de las personas tales como: alimentación, agua, salud y educación sean suplidas.
Fuente: Política 1998